Utilización del Objetivo No Viable

Para conseguir todos los efectos beneficiosos para la seguridad de la información que ofrece la metodología del Objetivo No Viable, en TELINSEC hemos desarrollado una metodología fácil de implementar y ajustada en coste.

Somos conscientes de que para evitar un ataque informático, aunque sea un objetivo primordial para todas las empresas, la cantidad de recursos que se pueden emplear son limitados. Por eso, hemos conjugado de manera innovadora las más avanzadas técnicas de hacking ético, con la gran cantidad de experiencia acumulada en gestión de la seguridad de la información.

Gracias a esto, aplicamos nuestro método en tres sencillos pasos:

  1. Realización de un test de intrusión contra el sistema objetivo:
  2. Los test de intrusión generan una radiografía del estado de seguridad de un sistema informático, encontrando todas las amenazas y riesgos que ponen en peligro el sistema. Además, debido a su naturaleza, son altamente configurables a los objetivos y propósitos de la empresa, pudiendo realizarse tanto a sistemas, como a aplicaciones web, pasando por dispositivos IoT.

  3. Cálculo de la probabilidad de sufrir un ataque con éxito:
  4. Por medio de nuestros algoritmos, los cuales actualizamos de manera periódica, calculamos el grado de exposición real a sufrir un ataque informático con éxito. Esto es una medida directa el coste que va a suponer para un atacante llevar a cabo un ataque contra un sistema o aplicación informática. Por medio de nuestros sistemas de monitorización, una vez realizada la primera medición, podemos calcular en tiempo real este parámetro, comprobando de manera rápida cómo afectan a la seguridad todos los ataques nuevos que aparecen día tras día.

  5. Implantación de las medidas de seguridad adecuadas:
  6. Una vez que ya se ha medido el estado de seguridad, se proponen en implantan las medidas de seguridad que la empresa considera necesarias para obtener la seguridad que busca. Gracias a la reducción de la probabilidad de éxito, aumentan a la vez los costes que suponene para un atacante intentar vulnerar un sistema, consiguiendo que deje de ser atractivo su ataque, y por lo tanto evitándolo

Esta metodología la actualizamos constantemente, mejorando tanto los precedimientos de medición, como el cáculo de la proabilidad, a la vez que aumentamos nuestra capacidad de monitorización con el objetivo de reaccionar en el menor tiempo posible a las nuevas amenazas y riesgos que surgen día tras día.

También puedes consultar nuestra metodología al completo aquí